Equipo Premezclado
Publicado el 2026-08-18
La NCh170:2016 no dice quién paga los ensayos de hormigón: no es una norma de reparto de costos, y su única referencia al tema es indirecta —la cláusula 17 señala que la frecuencia de muestreo rige «a menos que la especificación técnica del proyecto establezca un mayor número de muestras», remitiendo la decisión al proyecto—. Quién paga y quién encarga se define en el contrato y en las especificaciones técnicas. Cuando eso no está escrito, el conflicto no es técnico: es contractual, y aparece siempre en el peor momento, que es cuando un resultado sale bajo.
En resumen: la norma no asigna el costo. Lo define el contrato. La práctica sana separa dos controles distintos: el autocontrol de producción, que corre por cuenta de la hormigonera, y el control de recepción en obra, que lo encarga y paga quien recibe el hormigón, con un laboratorio independiente del proveedor. Si no está escrito en las EETT antes del primer despacho, escíbalo antes del primer despacho.
Lo que la norma sí regula, y lo que deja al contrato
La NCh170:2016 establece requisitos generales para especificar, fabricar, transportar, colocar, compactar, curar y proteger el hormigón. Dentro de eso fija qué se ensaya, con qué norma y con qué frecuencia mínima:
- Los ensayos de control y sus normas: asentamiento de cono según NCh1019, resistencia a compresión según NCh1037, tracción por flexión según NCh1038 (Tabla 13).
- La extracción de muestras según NCh171 y la confección y conservación de probetas según NCh1017.
- La frecuencia mínima de muestreo por grado de resistencia, en la Tabla 15 de la cláusula 17.
- La obligación de trazabilidad del hormigón colocado, en la cláusula 18.
Lo que no fija: honorarios, responsabilidad económica, ni quién contrata al laboratorio. Ese vacío es deliberado —es materia de contrato— y explica por qué en obras chicas el control simplemente no se hace: nadie se dio por aludido.
Los dos controles que no son el mismo
La confusión de fondo casi siempre es esta: se cree que hay un solo control de calidad. Hay dos, con dueños distintos.
El autocontrol de producción del proveedor. Una central hormigonera controla su propio proceso: áridos, cemento, agua, aditivos, tolerancias de medición de materiales —que la NCh170:2016 fija en ± 1 % para cemento y agua de amasado, y ± 3 % para áridos, aditivos y adiciones—, homogeneidad del mezclado y, para hormigón preparado en central hormigonera, los controles de producción establecidos en la NCh1934. Ese costo es del productor y va incorporado en el precio del hormigón. Sus resultados son suyos y responden a su interés en demostrar que entregó lo que vendió.
El control de recepción en obra. Es el que verifica que este hormigón, en esta faena, en este elemento, cumple lo especificado. Lo necesita quien recibe: el mandante, a través de su ITO, o el contratista según cómo esté repartido el riesgo en el contrato. Es el control que sirve como prueba en una discusión, y por eso debe encargarlo la parte que recibe, no la que despacha.
Un proveedor puede ofrecerle «los ensayos incluidos». No es ilegítimo, y en obras pequeñas puede ser lo único disponible. Pero entienda qué está aceptando: el control de recepción quedó en manos de la parte controlada. Si más adelante hay un litigio, la contraparte lo va a señalar.
Quién encarga: el criterio de independencia
La regla práctica es simple: encarga el ensayo quien tiene que quedar convencido, y lo ejecuta un tercero que no dependa comercialmente del resultado.
- Obra pública o con mandante institucional: el control de recepción normalmente lo define y lo exige el mandante, ejecutado por un laboratorio contratado para eso, y las EETT del proyecto detallan el plan de ensayos.
- Obra privada con contratista general: lo habitual es que el contrato traslade al contratista la obligación de entregar la obra conforme, y con ella el costo del control; el mandante o su ITO se reserva el derecho de hacer ensayos adicionales por su cuenta.
- Autoconstrucción o ampliación pequeña: el propietario es quien tiene el interés y, por defecto, quien paga. Con hormigón de central hormigonera y volúmenes bajos, la Tabla 15 exige igualmente un mínimo de 3 muestras cuando el volumen de la obra es de 250 m³ o menos.
Si va a contratar el control por su cuenta, revise alternativas en el directorio de laboratorios y defina el plan de muestreo antes de pedir el hormigón, no después.
Cómo dejarlo escrito para que no se discuta
Una cláusula de control de calidad utilizable menciona, como mínimo:
- Qué se ensaya: asentamiento de cono en cada despacho o según frecuencia acordada, y resistencia a compresión según el plan de muestreo.
- Con qué frecuencia: la de la Tabla 15 de la NCh170:2016 como piso, indicando explícitamente si el proyecto exige más.
- Cuántas probetas por muestra y a qué edades, recordando que el resultado válido es el promedio de al menos dos probetas gemelas ensayadas a la misma edad, y que las probetas de control temprano son adicionales.
- Quién contrata el laboratorio y quién paga, en una frase sin ambigüedad.
- Quién paga los reensayos y los testigos si un resultado sale bajo. Esta es la cláusula que más falta hace y la que casi nunca está: conviene ligarla al origen de la causa, de modo que quien resulte responsable asuma el costo de la verificación adicional.
- Plazos de entrega de informes y a quién se le envían.
- Registro de trazabilidad según la cláusula 18: designación, procedencia, número de amasada, horas y ubicación.
La acreditación del laboratorio: parte del acuerdo
Que el laboratorio esté acreditado no es un lujo: es lo que hace que su informe valga fuera de la obra. En Chile la acreditación de laboratorios de ensayo la otorga el INN bajo la norma NCh-ISO/IEC 17025, y para el sector vivienda existe además el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción del MINVU, creado por el D.S. N.º 10 de 2002 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, con áreas y especialidades declaradas por cada laboratorio inscrito.
No son lo mismo y no siempre se exigen ambas: depende del tipo de obra y de lo que pida el mandante. Lo que corresponde siempre, sea quien sea el que paga: pida que le muestren su acreditación vigente y revise que el alcance cubra hormigón y el ensayo específico que va a realizar. Deje esa exigencia por escrito en el contrato con el laboratorio.
El costo de no ensayar
No vamos a poner cifras aquí, porque el precio de los ensayos varía por región, por volumen y por laboratorio, y una cifra publicada envejece mal. Pero el orden de magnitud de la comparación es claro y no necesita números: el control de resistencia de una obra completa es una fracción pequeñísima del costo del hormigón, y el hormigón es a su vez una fracción del costo de la obra. Frente a eso, la alternativa de no ensayar deja sin respaldo cualquier reclamo posterior, obliga a extraer testigos —que es más caro, invasivo y lento— y, en el peor escenario, lleva a reforzar o demoler un elemento sin haber podido probar de quién fue la causa.
El ensayo no es un gasto de cumplimiento. Es la única evidencia que va a existir dentro de un año sobre lo que realmente se colocó.
Tres preguntas para cerrar el tema antes de partir
- ¿Está escrito en las EETT quién contrata el laboratorio? Si no, escríbalo.
- ¿Está escrito quién paga los reensayos y los testigos si algo sale bajo? Si no, escríbalo.
- ¿El laboratorio es independiente de la hormigonera? Si no lo es, al menos que las dos partes lo sepan y lo acepten por escrito.
Y para operar el control día a día, vea cuántas probetas tomar y cuándo y cómo leer el informe del laboratorio.
Preguntas frecuentes
¿La norma dice quién paga los ensayos?
No. La NCh170:2016 regula qué se ensaya, con qué norma y con qué frecuencia mínima, pero no asigna costos ni responsabilidades económicas. Su única referencia indirecta es la cláusula 17, que remite a la especificación técnica del proyecto para exigir un mayor número de muestras. Quién paga y quién encarga se define en el contrato y en las especificaciones técnicas.
¿Sirve que la hormigonera me entregue sus propios ensayos?
Sirve como información, no como control de recepción independiente. El autocontrol de producción del proveedor es parte de su proceso —incluye tolerancias de medición de materiales y, para central hormigonera, los controles de la NCh1934— y su costo va en el precio del hormigón. El control de recepción lo necesita quien recibe, y conviene que lo ejecute un laboratorio que no dependa comercialmente del proveedor.
En una obra privada, ¿le corresponde al contratista o al mandante?
Depende de cómo esté repartido el riesgo en el contrato. Lo habitual es que el contrato obligue al contratista a entregar la obra conforme, y con ello asuma el costo del control, reservándose el mandante o su ITO el derecho de hacer ensayos adicionales por su cuenta. Lo importante es que quede en una frase sin ambigüedad en las EETT.
¿Quién paga los reensayos y los testigos si un resultado sale bajo?
Es la cláusula que más falta hace y la que casi nunca está escrita. Conviene pactarla de antemano ligándola al origen de la causa, de modo que quien resulte responsable asuma el costo de la verificación adicional. Si no se pacta antes, se negocia en pleno conflicto y con la obra detenida.
¿Necesito un laboratorio acreditado?
Pida que le muestren su acreditación vigente y revise que el alcance cubra hormigón. En Chile la acreditación de laboratorios de ensayo la otorga el INN bajo la norma NCh-ISO/IEC 17025. Para el sector vivienda existe además el Registro Oficial de Laboratorios de Control Técnico de Calidad de la Construcción del MINVU, creado por el D.S. N.º 10 de 2002, con áreas y especialidades declaradas.
En una ampliación pequeña, ¿vale la pena ensayar?
Sí, y de hecho la Tabla 15 de la NCh170:2016 exige un mínimo de 3 muestras cuando el volumen de hormigón de la obra es de 250 m³ o menos. Sin ensayos no hay respaldo para ningún reclamo posterior, y la alternativa —extraer testigos cuando ya apareció el problema— es más cara, invasiva y lenta.
¿Necesitas una cotización real?
No pierdas tiempo calculando solo. Nuestra red tiene a las mejores plantas listas para atenderte.
Cotizar ahora mismoEncuentra hormigoneras por zona
Espacio de marca
Tu marca puede figurar aquí
Laboratorios, bombeo, aditivos y cemento: aparece ante quienes leen estas guías y cotizan hormigón. Ver planes →
El ecosistema del hormigón
Toda obra necesita más que hormigón. Explora los aliados verificados del rubro:



